iPad mini, análisis

Y aquí estamos, dos semanas después del lanzamiento en España de iPad Mini, y con unas buenas horas de uso a la espalda, ofreciendo nuestro punto de vista sobre la primera tablet compacta de Apple. iPad Mini ha sido una revolución en muchos sentidos, siendo no sólo la primera de su categoría que la compañía de Cupertino produce, sino representando también un cambio de filosofía dentro de la firma ahora dirigida por Tim Cook.

El que conozca los dispositivos móviles de Apple ya conoce iPad Mini, pues es en esencia lo mismo que cualquiera de sus hermanos, mayores y menores, con o sin conectividad móvil, se llamen iPhone, iPod o iPad. La sencillez del concepto de iPad Mini radica en imitar la fórmula que ya ha resultado exitosa para sus predecesores, aportando novedades en cuanto al formato, pero manteniendo intacto el espíritu de iOS.

Especificaciones

  • SoC: Apple A5 dual-core ARM Cortex-A9 1GHz
  • RAM: 512MB
  • Almacenamiento: 16/32/64GB (sin slot MicroSD)
  • Pantalla: 7.89 pulgadas IPS
  • Resolución: 1024×768 píxeles 4:3
  • Densidad de píxeles: 162 PPP
  • Cámaras: Principal 5MP f2.4 sensor BSI, frontal 1.2MP
  • Redes: Según Modelo, GSM/EDGE Cuatribanda (850,900,1800,1900MHz) 3G(850,900,1900,2100MHz) HSPA+ 42Mbps – LTE Cat3 (4G) 700MHz, 1700/2100MHz – 100Mbps
  • Conectividad: WLAN 802.11b/g/n, A-GPS/GLONASS, Bluetooth 4.0, Conector Lightning, Conector de auriculares 3,5mm
  • Batería: Hasta 10 horas de autonomía
  • Dimensiones y peso: 200×134.7×7.2mm, 312 Gramos
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Nosotros hemos adoptado uno de estos chiquitines y hemos intentado exprimir todo el potencial que lleva dentro para daros nuestra visión de lo que significa tanto para Apple como para los consumidores en general, que estén todavía a la caza de un dispositivo móvil de 7 a 8 pulgadas y se sientan indecisos.

Formato y primeras sensaciones

Para alguien que haya ya manipulado hardware de Apple, iPad Mini no llama especialmente la atención en el primer contacto visual. La presentación típica de los dispositivos del fabricante estadounidense hacen que nos encontremos cómodos ante una visión familiar, lo que refuerza la idea de unificación de todos los miembros de la familia iOS. Un embalaje minimalista da paso al primer vistazo a la pantalla de este pequeño iPad, que se asienta poderosa en el frontal de la unidad que sólo introduce otro elemento ya icónico de la línea, el botón Home.

Tras acabar con el plástico protector que rodea a la tablet y tomarlo en la mano por primera vez resulta hasta complicado comprender cómo se ha podido integrar una pantalla tan “grande” en un chasis tan compacto, que hace que el display resalte todavía más. Como sabreis, la pantalla de iPad Mini tiene una relación de aspecto 4:3, lo que significa que es más “cuadrada” de lo que nos tienen acostumbrados las tablets de 7 a 8 pulgadas, que usualmente incorporan un panel panorámico. Apple ha modificado ligeramente el diseño original de iPad, y en esta ocasión ha estrechado el marco a cada lado de la pantalla para que esta sensación de “plenitud” de la imagen resalte al máximo. Y es este marco más estrecho lo que permite también sostener la unidad de una forma cómoda, sin que la mano se canse a pesar del formato de la pantalla.

El perfil del Mini es tremendamente delgado, y a pesar de ello la sensación de robustez del dispositivo es máxima como era de esperar. La parte trasera en aluminio con un acabado satinado no ofrece un agarre óptimo, pero los escasos 312 gramos de peso mantienen la gravedad a raya y no dan muchos problemas a la hora de sostenerlo durante periodos extensos de tiempo. Todo lo demás referente al diseño y formato de la compacta de Apple recuerdan al resto de la gama. Los botones de bloqueo, volumen, silencio e incluso la posición del conector dock se mantienen en la misma posición, y resultan cómodos al uso con la excepción de la extrema dureza de los botones laterales, que se hacen un poco difíciles de accionar en ocasiones.

La construcción es sólida y así se hace notar, aunque al mismo tiempo se han quedado algunos detalles en el aire, como la fragilidad del biselado alrededor del panel frontal, que terminado en aluminio brillante es bastante propenso a los accidentes, y se marca con demasiada facilidad. Afortunadamente el frontal cuenta con un recubrimiento protector que lo hace muy resistente a arañazos, y su capa oleofóbica permite que su mantenimiento sea sencillo, pues hace que las tan temidas huellas y dedos grasientos de extraños que quieran manipular nuestro tesoro se vayan con tan sólo una pasada de paño, microfibra o toallita limpiadora. Es más, la solidez de este iPad le ha permitido incluso superar algún que otro test de caida frente a su rival más directo, Google Nexus 7, aunque ambos terminaron para el arrastre como demuestra Android Authority en este doloroso vídeo.

La pantalla NO retina, ¿es suficiente?

Uno de los puntos que más escepticismo me provocaban con respecto a iPad Mini era su pantalla; ante rivales tan poderosos en este aspecto como Nexus 7 y sus 1280 x 800 píxeles de resolución, la humilde pantalla de esta tablet se antojaba, con sus 162 Píxeles por pulgada de densidad, algo escasa. El uso me ha convencido de lo contrario, a pesar de una resoución inferior a la de la competencia, la realidad es que iPad Mini muestra una calidad de imagen excelente, con una saturación de colores óptima y gran contraste, que sobran para suplir la “falta de resolución”.

Haciendo una comparación quizás algo injusta, iPad Mini tiene la misma densidad en pantalla que cualquier tablet Android de 10 pulgadas, y hasta ahora no había experimentado ningún problema con mi Sony Tablet S, de modo que en general el mito de la “baja resolución” se ha derrumbado a medida que utilizaba el cacharrito. La lectura de libros y páginas web es agradable y el visionado de vídeos, si bien queda ensombrecido por el formato 4:3, es muy decente.

Hardware y rendimiento, ¿está a la altura?


iPad Mini no es la tablet compacta más económica ni mucho menos; ante tal obviedad uno esperaría que Apple se hubiese puesto las pilas con respecto al hardware, ofreciéndonos los últimos SoCs que Samsung produce para ellos, y una cantidad de memoria RAM que permita la multitarea más pesada. No obstante la sorpresa fue mayúscula cuando en la presentación se dió a conocer que iPad Mini incorporaría el “añejo” Apple A5 de doble núcleo que ya se integraba en la segunda generación de iPad, y los mismos 512MB de memoria RAM.

Hay que aclarar que en términos de rendimiento de sistema iOS juega en una liga totalmente distinta a Android, y pese a contar con una cantidad de RAM tan reducida para los estándares actuales, el sistema operativo, parafraseando a Espronceda, no corta el mar sino vuela. Transiciones fluidas y un acceso inmediato a aplicaciones nos esperan como en cualquier otro iPad o iPod con especificaciones similares, como es lógico, y no existe embotellamiento alguno en el rendimiento si se controla la cantidad de procesos en segundo plano. En este sentido esos 512MB pasan factura, ya que si nos “descuidamos” con la cantidad de aplicaciones congeladas observaremos alguna ralentización, especialmente en aplicaciones de gran exigencia. Lo mismo ocurre cuando se abren múltiples pestañas del navegador simultáneamente; en este caso pasaremos de un scrolling fluido a algún tropezón. Sin embargo en general el rendimiento es adecuado para este tipo de dispositivo, lo cual es evidencia de que el ecosistema móvil de Apple está plenamente optimizado.

Al margen de tests sintéticos no hay una manera fiable de contrastar el rendimiento real de este iPad Mini, pues los juegos y aplicaciones ya están optimizados para una sóla configuración de hardware al existir una serie de dispositivos anteriores con las mismas especificaciones, pero ningún título se ha resistido a este pequeño, que ha podido con el 3D más exigente que el App Store puede ofrecernos sin ejercer ninguna resistencia. Y creedme, si tuviese que escoger en estos momentos una consola portátil, iPad Mini entraría casi en cabeza en mi lista de candidatas.

Autonomía

Soy fan de los dispositivos Android, y no puedo negarlo. La versatilidad del sistema operativo de Google me permite hacer cosas que hace menos de una década ni soñaba con un aparato tan pequeño como una tablet. Un Miniordenador con el que tener acceso a la red, a contenidos multimedia y juegos con la yema de los dedos, de una forma rápida y eficiente. Pero Android me ha acostumbrado también a recargar mis smartphones y tablets cada noche antes de irme a la cama, y es una mala costumbre que con iPad Mini desaparece de golpe. En dos semanas he pasado por cuatro ciclos de batería completos, lo cual es todo un logro para mí, aunque he de reconocer que los primeros días el uso que le di al aparato fue bastante moderado.

Según el sitio web de Apple, iPad Mini ofrece al igual que sus homólogos de mayor tamaño hasta 10 horas de batería, y la promesa se cumple con creces. Ya sea navegando por la red, escuchando música o visionando vídeo, el nuevo iPad Mini está muy cerca de la segunda generación de iPad en términos de autonomía, y con un uso normal puede alcanzar los tres días de autonomía, ofreciendo hasta un día completo (de una mañana a la siguiente) con un uso realmente intensivo.

En las pruebas que pude realizar en reproducción de música, nuestra unidad se portó como una campeona y apenas consumió batería con un loop de 5 horas consecutivas — con la pantalla apagada — superando con creces las 8 horas de reproducción de video (casi) consecutivas con el brillo alrededor del 50%, redes wi-fi y bluetooth activados y notificaciones y aplicaciones corriendo en segundo plano, antes de lanzar el mensaje de alerta al bajar hasta el 10% de la capacidad total.

En definitiva ha sido un soplo de aire fresco para alguien que está acostumbrado a optimizar el uso de la batería utilizando “estrategias” variadas, como reducir lo máximo posible el brillo de la pantalla, ajustar el bloqueo a 15 segundos, o apagar cualquier radio inalámbrica siempre que no sea imprescindible.

Las cámaras

Algo en lo que Apple no ha puesto un cuidado extra en esta ocasión son las cámaras de su nueva tablet. iPad Mini incorpora una cámara principal “iSight” de 5 Megapíxeles con sensor retroiluminado que ofrece unos resultados bastante decentes en condiciones de luz óptimas (P.E. bajo la luz del sol) pero que falla a la hora de capturar imágenes en interiores, o en condiciones de luz baja, añadiendo una gran cantidad de ruido a la foto a pesar de contar con una apertura de diafragma f2.4, que debería permitir al sensor capturar una mayor cantidad de luz. La calidad de imagen no es destacable como era de esperar, pero al menos se iguala con la última versión de iPad Retina, mejorando a iPad 2. En cuanto al video la calidad es la esperada por un sensor de estas características; iPad Mini puede grabar escenas en FullHD (1080p) y a plena luz la calidad es aceptable, aunque como es habitual en cámaras de este tipo nos encontraremos con el temino efecto del Rolling Shutter en paneos agresivos o escenas propensas a ello.

La cámara frontal es una historia totalmente distinta; Apple introdujo las cámaras Facetime “HD” en sus dispositivos móviles con iPad Retina, y las ha reutilizado en iPhone 5 y este compacto iPad Mini, con unos resultados espectaculares. A pesar de contar tan sólo con 1.2Megapíxeles de resolución efectiva es capaz de ofrecer una calidad de imagen excepcional incluso en interiores, y de grabar vídeo en resolución 720p, quedando por encima de su competencia directa. Uns cámara excelente para la videocomunicación, que se podrá efectuar a través del software Facetime de Apple o Skype.

Relación Calidad-Precio

Los productos de Apple son conocidos por muchos motivos, pero tres destacan por encima de los demás: el diseño, el software, y el precio. iPad Mini no es una excepción, y rompe con la moda impuesta por Amazon y Google con sus Kindle Fire y Nexus 7 para llegar con un precio más “premium”, si me permitís la expresión. En su versión más económica, la tablet compacta de Cook y compañía cuesta 329 Euros, cifra que se antoja quizás excesiva para un sector bastante importante entre los consumidores. Es muy fácil subirse al vagón de las críticas y poner a “caer de un burro” a Apple por su política de precios, pero hay que decir que si bien 330 Euros es un estigma importante para iPad Mini, también debemos destacar que es un precio bastante ajustado a sus características.

Google optó por reducir los costes de producción y lograr un precio de venta al público muy ajustado eliminando puertos extra (como HDMI) o cámaras principales, y reduciendo al mínimo aceptable la inversión en cuanto a trabajo de diseño y materiales utilizados (plástico, en general) Apple ha apostado por una construcción de alta calidad con aluminio, y características que hacen que iPad Mini merezca un precio mayor, como las cámaras iSight y FaceTime HD, o la impresionante batería. La relación calidad precio de este pequeño mastodonte de las tablets compactas está bastante ajustada, aunque evidentemente siempre podría ser mayor, y sería mayor si el dispositivo no alardease de una manzanita mordida en su carcasa trasera.

Puntuación

Con sus pros y sus contras, iPad Mini se ha hecho ya un hueco en el mercado, y competirá cara a cara con los hasta ahora reyes de las 7 y 8 pulgadas. Los resultados son prometedores, y el rendimiento y autonomía son bastante notables, aunque el precio algo elevado, lo que pondrá a prueba la determinación de más de uno a la hora de elegir una tablet compacta. Apple y Google (y Amazon, a su manera) ya mandan en el mercado de las 7 pulgadas, ¿se atreverá Microsoft a unirse a la fiesta con un “Surface Mini” o “Xbox Surface” como dicen los rumores?

iPad Mini

iPad Mini
8.25

Diseño

8/10

    Rendimiento

    8/10

      Relación Calidad/Precio

      8/10

        Ecosistema

        10/10

          Lo mejor

          • Tamaño perfecto para una tablet compacta
          • Gran autonomía
          • Diseño estilizado

          Lo peor

          • Poca RAM
          • Precio elevado

          Acerca de Luis Coves

          Designer.Gamer. Geek. Lazy. Home chef. Xboxliver. Dirijo Hercios.es y cuando me acuerdo escribo sobre tecnología y Gaming.