Probamos iBold Navy, smartphone Android low-cost

Los teléfonos inteligentes de coste reducido están de moda; son homólogos de las versiones más avanzadas con características similares (Salvando distancias) y un precio que es una fracción del habitual para este tipo de dispositivos. iBold está empezando a comercializar una nueva línea de smartphones dentro de esta categoría, y fueron tan amables como para cedernos uno de sus nuevos modelos de preproducción, iBold Navy, durante unos días para que nos pudiésemos hacer una idea de sus prestaciones.

Los nuevos smartphones de iBold son un ejemplo claro de que no hace falta llevar un gran nombre detrás para presentar productos deseables y con potencial. La firma tiene preparada una nueva línea de terminales móviles inteligentes que ha comenzado a revelarse ya con su primer modelo a la venta. Navy es la propuesta más humilde de la casa española dentro de su nuevo catálogo 2013 con un precio por debajo de 200 Euros, y a pesar de que es muy sencillo, sus características no desmerecen en absoluto dentro del segmento de “Entry Level” o gama de entrada, ocupado en su mayoría por los terminales más básicos de las grandes marcas y por el grueso de terminales de origen chino que de un modo u otro llegan hasta nuestro país.

Diseño

iBold Navy es un smartphone clásico, de diseño diáfano en el frente y algo descarado en su parte trasera, con un aire desenfadado que apunta a un público joven, a la caza de uno de sus primeros teléfonos móviles “smart” (no feature phones) El primer modelo 2013 de iBold entra de lleno en la categoría Low Cost, y es obvío una vez posamos la vista sobre su panel qHD de 4,5 pulgadas que no puede competir frente a los principales rivales de marcas más conocidas y características avanzadas. No obstante, es un producto que encaja muy bien con el público juvenil, por sus carcasas traseras intercambiables y todos los servicios disponibles de Android Jelly Bean 4.1. Y es el apartado del diseño el que parece más destacable en esta unidad; sin grandes alardes en las formas, con un grosor total de 9.8 milímetros (en comparación, 0.7 milímetros más que LG Nexus 4) y 145 gramos de peso, Navy es un terminal bastante cuidado en sus acabados, con un frontal diáfano rematado en cristal y soft buttons debajo de la pantalla, para fortuna de los que no soportamos los botones integrados de la interfaz de Android 4+. El frontal, negro en todas las versiones, está gobernado por la botonera táctil inferior y el altavoz y cámara frontal en la parte superior.

Navy Botonera

La carcasa trasera está fabricada en plástico, bastante resistente por lo que he podido comprobar en el escaso tiempo que he tenido disponible con el terminal, y tiene un acabado semi-satinado muy agradable a la vista y al tacto, aunque quizás habría estado mejor encontrar una superficie con un remate anti-deslizante. Este modelo se comercializa en dos versiones: blanco, y negro antracita, ambas con una carcasa adicional en color rojo, que le da un aire más agresivo y directo al teléfono. En la parte superior encontramos la cámara, en el centro de la unidad, acompañada por un diminuto flash LED, y en la parte inferior hay una generosa parrilla para la salida del altavoz, que se encuentra justo debajo de la carcasa. La cuenta de botones en este teléfono se limitan como en la mayoría de terminales Android a un set para el Volumen, que nos encontraremos en el perfil izquierdo, con accionamiento sencillo, y el botón de apagado/encendido y Stand By, en el margen derecho de la unidad.

Navy Carcasas

La sencillez define al iBold Navy, y es esta misma sencillez la que quizás sea su peor enemigo, pues le otorga un aspecto más genérico que el de otros terminales de la misma categoría, algo que puede perjudicarlo comercialmente. En cualquier caso, la construcción es muy sólida, y no se escuchan crujidos evidentes al manipularlo, algo de agradecer en un terminal Low-cost.

Hardware y prestaciones

Aunque nos hubiese encantado poder pasar más tiempo con este pequeño gran teléfono de coste reducido, el que hemos tenido ha sido suficiente para poder empaparnos bien de sus características técnicas y entender de qué es capaz este nuevo iBold. No nos engañemos, este es un teléfono que clama por un poco más de rendimiento, si somos exigentes, claro está, pero que sin duda es suficiente para el usuario medio, que necesita el terminal para la recepción/envío de llamadas, navegación por internet, gestión de mensajes y correo electrónico, y un esporádico momento de esparcimiento electrónico con algún juego.

Navy integra, como ya había dicho, una pantalla qHD (960x540px) de 4.5 pulgadas con panel IPS, que nos proporciona un ángulo de visionado muy aceptable y una gran usabilidad en exteriores, entendiendo que a plena luz del día es difícil ver algo en cualquier terminal que no incorpore una tecnología como ClearBlack de Nokia, que mejora el contraste y reduce los reflejos ante la incidencia directa de la luz. Bajo el capó nos encontramos un interesante SoC Snapdragon 200 con cuatro núcleos a 1.2GHz y GPU Adreno 203, complementada por unos escasísimos 512MB de memoria RAM, que crean importantes bajadas de rendimiento en un sistema operativo tan hambriento de recursos como Android, especialmente en la multitarea. 4GB internos y soporte para tarjetas MicroSD de 32GB completan el apartado del almacenamiento.

En lo referente a la captura de video, el humilde Navy incorpora una cámara principal con sensor CMOS de 5 Megapíxeles con autoenfoque, flash LED y capacidad de grabación de video HD 720p a 30 fotogramas por segundo, algo muy poco destacable en cualquier terminal de gama media, y una cámara frontal para comunicaciones con resolución VGA (640×480) muy poco para el estándar actual, incluso en móviles low-cost.

Muestras de la cámara

Emulando lo que muchos terminales de origen asiático han implantado casi como estándar, iBold Navi incorpora un slot doble, de manera que puede alojar dos tarjetas SIM en modo activo simultáneamente (para llamadas) Una de ellas con soporte para redes HSPA hasta 21/11.5 Mbps en descarga/subida respectivamente. Bluetooth 2.0, módulo Wi-Fi 802.11b/g/n, A-GPS, sensor de proximidad, brújula geomagnética y acelerómetro completan las características técnicas.

Navy no es el smartphone más potente o rápido del mercado, pero se comporta bastante bien en el entorno adecuado. El desempeño es aceptable, con la particularidad de que la multitarea mata, virtualmente, al teléfono, que llega a sufrir ralentizaciones en tareas cotidianas como la navegacíon por Internet. Esto es debido a que integra solo 512MB de memoria RAM en un ecosistema tan agresivo en este sentido como Android, algo que resulta cuanto menos contraproducente. Una CPU quad-core carece totalmente de utilidad emparejada con esta cantidad de RAM si somos usuarios exigentes, lo que convierte a este terminal en un modelo para consumidores que no hacen un uso exhaustivo de su teléfono, entorno en el que Navy sí se siente totalmente cómodo y reacciona perfectamente. Juegos y aplicaciones funcionan fluidamente, incluso títulos que requieren una cierta potencia, como Dead Trigger (shooter 3D en primera persona) corren con pasmosa facilidad, pero sufren de unos tiempos de carga más elevados, como es de esperar, que los de homólogos con mayor cantidad de RAM. A título personal, y con sinceridad, yo habría preferido una CPU menos avanzada y un poco más de memoria de sistema, ya que con 1GB, o incluso 768MB disponibles la fluidez del sistema en multitarea habría sido mayor.

Otro de los aspectos destacables de Navy, en este caso en lo positivo quizás como su punto más fuerte, es la batería; con 2100 miliamperios de capacidad y una CPU de consumo bajo, el nuevo iBold es capaz de resistir como un jabato el uso exigente, llegando a ofrecernos entre día y medio y 2 días (por extrapolación del porcentaje utilizado durante nuestras pruebas) de autonomía con un uso moderado, y se acerca con facilidad a las 24 horas continuadas con una utilización intensiva con redes 3G activadas. Para más facilidad a la hora de extender el uso del terminal, iBold incluye una segunda batería de la misma capacidad junto a su terminal, con lo que podremos duplicar la autonomía si debemos estar mucho tiempo alejados de una toma de corriente, algo sin duda muy de agradecer para viajeros y profesionales que pasan tiempo fuera de casa.

Conclusión

BQ, Archos, Wiko, y ahora también Woxter con su recién estrenada serie de smartphones Zielo, son los referentes en el Low-Cost “occidental” (o lo que es lo mismo, las firmas occidentales que comercializan directamente en nuestro país terminales de origen chino bajo sus marcas) Pero iBold también lleva un tiempo en este particular mercado, ofreciendo quizás con un poco menos de bombo, terminales móviles Android que se ajustan a bolsillos más pequeños. Con esta nueva línea 2013-2014, la compañía española se acerca a sus competidoras ofreciendo un primer terminal de prestaciones justas y precio más asequible que el de las primeras marcas.

iBold Navy se mueve en un abanico de precios similar al de otros homólogos como bQ Aquaris 4.5, y aunque en el apartado técnico mejora algunas cosas, también adolece de algunas faltas, como la cantidad de memoria RAM o la resolución de la cámara principal, dos factores que pueden hacer que a la larga se quede en un segundo plano. No obstante, estamos ante un teléfono que, tanto por características (CPU Quad-core y excelente autonomía) resulta una opción a considerar.

iBold Navy

iBold Navy
6.8

Puntuación final

7/10

    Lo mejor

    • Gran Autonomía y batería adicional
    • CPU Quad-Core
    • Android Jelly Bean

    Lo peor

    • Solo 512MB de RAM
    • Diseño algo genérico
    • Cámaras

    Acerca de Luis Coves

    Designer.Gamer. Geek. Lazy. Home chef. Xboxliver. Dirijo Hercios.es y cuando me acuerdo escribo sobre tecnología y Gaming.