Lenovo ThinkPad Helix: Potencia convertible a un alto precio

El segmento de los convertibles, o híbridos de tablet y Ultrabook se han popularizado en este último año gracias a dispositivos como el que hoy nos ocupa, Lenovo ThinkPad Helix. Este y otros del catálogo de la multinacional china-estadounidense como el aclamado Yoga 2 Pro son el pináculo del equilibrio entre versatilidad y diseño vanguardista, algo que en unos tiempos en los que a veces prima más la estética que la funcionalidad es muy de agradecer. Helix es a la vertiente de corte profesional lo que su primo, Yoga, es a los dispositivos de consumo, gracias a un hardware de altas prestaciones y un formato en el que la clave es la usabilidad.

Helix es, como bien indican sus especificaciones técnicas, un titán entre sus congéneres, y está preparado para exprimir al máximo el último sistema operativo de Microsoft, Windows 8, alrededor del cual está diseñado. Como tablet y como portátil estilizado, este Lenovo ThinkPad Helix cumple con las expectativas en lo referente al rendimiento, y ofrece al usuario la posibilidad de utilizar dos dispositivos distintos, optimizados para situaciones concretas en las cuales se requieren unas características u otras. La potencia de un Ultrabook con la portabilidad de una tablet con Windows 8 64-bit.

Diseño y toma de contacto

No podría decir que Helix ha evocado un sentimiento de amor a primera vista cuando lo he sostenido por primera vez, pero eso es porque para Lenovo la estética, si bien refinada y elegante, ha cobrado un papel secundario ante la funcionalidad. Helix es una tablet bien plantada, con un diseño de corte sobrio en el que destacan dos detalles: la carcasa trasera con “tacto goma”, en la que nos encontramos la cámara trasera, el logotipo Thinkpad y el pequeño símbolo que delimita la zona NFC, y un perfil con esquinas redondeadas en la parte superior y un corte de 90º en la inferior, donde encaja con el dockstation para convertirse en un ordenador portátil.

Lenovo Thinkpad Helix - sobre Teclado

En cuanto a este periférico, incluido de serie con todas las configuraciones, llama la atención su perfil ultradelgado, que invierte el típico formato del laptop para darle un look curioso al conjunto, más grueso en la partde de la pantalla que integra todos los componentes vitales para el funcionamiento de la unidad, que en la parte inferior, donde solo tenemos un teclado, un enorme y muy cómodo trackpad y una segunda batería, de 4 celdas, que permite aumentar la autonomía cuando el equipo funciona en modo portátil — ofreciendo además un poco más de potencia al procesador —

El convertible es una bestia extravagante, y así lo demuestra su curioso diseño, que sintoniza más con un dispositivo de una serie de ciencia ficción de finales de los 90 (o comienzos del nuevo milenio) que con cualquier otro producto de la categoría. El dockstation cuenta con ventilación extra para ayudar a disipar el intenso calor generado por la CPU Core i7 integrada en la tablet, algo muy necesario pues en condiciones de uso intensivo genera una temperatura bastante alta, si bien no preocupante. Este sistema de ventilación está oculto bajo una nada discreta tapa, que se puede mover para aumentar la circulación de aire hacia los ventiladores, algo que se podría haber conseguido de un modo bastante más elegante, sin perturbar la línea general del diseño. La tablet es relativamente delgada, con 12.7 milímetros, y contiene su peso en aproximadamente 820 gramos, bastante ligero si tenemos en cuenta que es principalmente un ordenador de altas prestaciones. Estos valores aumentan hasta 1.7KG y 20 milímetros de grosor cuando se utiliza junto al dockstation, un peso no demasiado alto para un ordenador portátil al uso, pero quizás excesivo para la denominación “Ultrabook”, en mi opinión.

Lenovo Thinkpad Helix - modo Ultrabook - trasera

Helix se siente pesado cuando se utiliza como laptop, pero las ventajas del impresionante dockstation compensa este aspecto cuando ponemos las manos sobre el excelente trackpad, y sentimos las teclas con diseño de pastilla, cómodas tanto para un uso ligero como para la escritura intensiva gracias a la suave cuenca que se forma en cada una. Para mi gusto, como me sucedió al probar otro Ultrabook, las teclas están un poco más separadas de lo que estoy acosumbrado a ver, pero es un detalle que se pasa por alto en cuanto se comprueba que puedes sacar el máximo de pulsaciones por minuto sin ningún fallo, algo que sitúa en este aspecto a Helix por delante de otro “convertible” más económico, Surface Pro 2. Pero al margen del teclado, lo que realmente debe llevarse todos los elogios cuando hablamos del dockstation es el trackpad. Este dispositivo señalador es grande, suave y tiene una respuesta muy fluida y rápida, lo que me puso en un aprieto, pues como fan de las pantallas táctiles como medio único de “input” me vi utilizando más tiempo el fantástico trackpad que el gran panel multi-táctil con 10 puntos de presión.

Lenovo Thinkpad Helix - detalle trackpoint

Y si bien los medios de interacción son la parte positiva del dockstation en Lenovo ThinkPad Helix, es nuevamente el diseño lo que resulta más estrafalario. Las bisagras son extremadamente duras para soportar los más de 800 gramos de peso de la tablet, y se hacen muy difíciles de manipular si no tenemos ensamblado el equipo, de modo que si en un momento dado sacamos la tablet de su dock, y a posteriori queremos cerrarlo para transportarlo, tendremos que volver a conectar el conjunto, ya que de otro modo es muy difícil (e incluso peligroso si no se manipulan correctamente las bisagras) volver a plegarlo. Lo mismo sucede al contrario, si sacamos la tablet mientras está plegada junto al dock, tendremos que conectarla de nuevo para poder abrir las bisagras, dando lugar a una situación cuanto menos curiosa. Por suerte la operación de conectar y desconectar la tablet es sencilla y muy cómoda gracias a un mecanismo tan suave como la mantequilla y unas guías que nos permiten y desencajar las dos partes sin tener que sujetar más que la tablet, con una sola mano. En el aspecto negativo únicamente cabe destacar la baja accesibilidad de los botones de volumen, bloqueo de rotación e incluso encendido apagado, que están semi-cubiertos por la carcasa y son extremadamente duros. En ocasiones es difícil acertar con el botón correcto en el perfil derecho, terminando por activar el bloqueo de rotación cuando deseas subir o bajar el volumen.

Pantalla, interfaz y multimedia

Como todos los Convertibles y tablets con el nuevo sistema operativo de Microsoft, Lenovo Helix comparte la interfaz Modern UI, muy optimizada para el uso con pantallas táctiles, y en este sentido aprovecha al máximo las características del gran panel táctil de 11,6 pulgadas que integra. Con soporte para hasta 10 puntos de contacto simultáneos, la pantalla de Helix es un canto a la nitidez y la definición de imagen gracias a su resolución FullHD (1920x1080p) y su panel IPS, excelente para uso multimedia. Helix es una máquina creada con el público profesional en mente, y con un 73% de cobertura del espectro sRGB su pantalla supera con holgura a la mayoría de la competencia en el sector de las tablets, aunque quizás se habría deseado alg más de precisión en la representación del color teniendo en cuenta su público objetivo. Aclarado este detalle, hay que decir que el brillo es es bastante adecuado, si bien en nuestras pruebas no llega al nivel de otros paneles como el de Surface RT. El ángulo de visionado, gracias al panel IPS es muy amplio, y permite que los colores se mantengan inalterados aunque no estemos de frente a la pantalla, con el mismo resultado en los niveles de contraste, equilibrados por toda la pantalla.

Pero la alta resolución de Helix es también su gran debilidad de cara al uso como equipo “de trabajo”; mientras que la interfaz Modern UI de Windows 8 se adapta a pantallas FullHD (And beyond!) la interfaz clásica, o de escritorio sufre mucho. Con 1920×1080 pixels de resolución los elementos del escritorio se ven extremadamente diminutos en la pantalla de 11,6 pulgadas, y lo mismo sucede con las páginas web renderizadas en la versión esrcitorio de los navegadores, como Chrome o Firefox, dejando en evidencia una gran dificultad a la hora de utilizar el panel táctil para realizar la mayoría de tareas. Es aquí donde el excelente trackpad entra en juego, proporcionando al usuario un método más preciso de interacción con el ordenador, mejorando la productividad que de otro modo se vería gravemente afectada. Personalmente me volví “mico” intentando utilizar programas como Photoshop CC mediante la interfaz táctil.

Lenovo Thinkpad Helix - frente

El lápiz digitalizador Wacom es otro de los, a priori, puntos fuertes de Helix, si pudiésemos usarlo siempre, claro. El lápiz es bastante pequeño, pero no resulta incómodo al sostenerlo a no ser que tengamos las manos grandes (hola…) Cuando la sensibilidad a la presión se activa, es muy precisa, y ofrece un gran control sobre los trazos en aplicaciones artísticas, y la precisión del lapiz es extremadamente alta si está bien calibrado. Estas dos características sin embargo no funcionan todo el tiempo de manera correcta: El control de presión depende en gran medida de los controladores instalados, y estos son un auténtico desastre. En el tiempo que pasé con la unidad solo logré que esta función se activase en dos ocasiones, y brevemente. La precisión desafortunadamente también está afectada por un fallo, en este caso del panel; mientras en la mayoría del panel funciona perfectamente, cuando nos acercamos con el lápiz a los bordes de la pantalla la precisión va disminuyendo, no preocupantemente, pero sí de manera evidente, algo que en un dispositivo de una categoría inferior podría pasar “inadvertido” pero que se vuelve casi imperdonable en este tipo de convertibles de gama alta. El lag también será un problema para usuarios de suites gráficas, especialmente si están acostumbrados a trabajar con trabletas digitalizadoras dedicadas, cuyos lápices, por cierto, no son compatibles con Helix.

El aspecto multimedia destaca en cuanto a la calidad de vídeo, pero se queda más justa en lo referente a la captura de imagen y el audio. La tablet incorpora una cámara trasera de 5 Megapixels capaz de conseguir fotografías y vídeos FullHD muy nítidos en condiciones de luz óptimas. En el frontal se integra una webcam de 2MP capaz de capturar video HD a 1280x720p y que nos sirve para la comunicación mediante herramientas como Skype. Esta cámara ofrece una calidad de imagen bastante más baja, normal en una unidad frontal, aunque su sensibilidad a la luz nos permite capturar imagen en condiciones de poca visibilidad (Con ruido, obviamente) En cuanto al audio, los dos diminutos altavoces situados en la parte inferior de la unidad producen un sonido claro, pero con una potencia muy baja incluso con el volumen al nivel más alto posible, y se vuelven inservibles si no estamos en un ambiente silencioso. En este sentido, escuchar música o ver videos en este equipo sin acoplar unos altavoces externos no es la experiencia agradable que esperaríamos. El micrófono también sufre, y es que, bien por sensibilidad del hardware o por un diseño poco eficiente, recoge demasiado ruido, posiblmemente proveniente del sistema de ventilación interno del equipo.

Características, rendimiento y autonomía

Helix es un Ultrabook muy completo, y así lo demuestran sus especificaciones, además de procesador de alto rendimiento y unidad de almacenamiento flash, el equipo incorpora además todo tipo de conectividad inalámbrica, como sucedería en una tablet de alta gama. Se incluye como es de esperar conectividad Wi-Fi 802.11n a cargo de un módulo Intel Centrino Adavanced-N 6205 de doble banda, y también Bluetooth 4.0 para comunicaciones con periféricos y otros dispositivos. Esta unidad incluía un módulo de banda ancha móvil con soporte para redes 3G HSPA, aunque también existe un modelo con capacidades 4G, muy a la moda actual. Para rematar las conexiones inalámbricas, Lenovo ha integrado también hardware de comunicaciones cercanas, NFC, aunque las capacidades de Windows 8 lo limitan volviéndolo casi inservible, únicamente válido para recibir vCards de contactos.

Lenovo Thinkpad Helix - Puertos tablet

En lo referente a las conexiones físicas, la tablet inexplicablemente llega con un solo puerto USB 2.0, viéndonos obligados a conectarla al dockstation para poder disfrutar de dos puertos USB 3.0. Tanto en la tablet como en el teclado se replica un puerto Mini Displayport, que puede ofrecer también conexión VGA mediante un adaptador.

El punto más fuerte de Helix es sin duda el rendimiento. Nuestra unidad montaba una CPU Core i7-3667U con 17W de TDP, que funciona a una frecuencia base de 2GHz, pudiendo subir hasta 3.2GHz cuando las condiciones lo permiten y lo exigen. Este procesador junto a los 8GB de memoria RAM DDR3 de bajo voltaje, el SSD de 256GB mSATA y la tecnología Intel SRT permiten que este equipo vuele virtualmente, arrancando en poco más de 5 segundos y volviendo de la hibernación profunda casi instantáneamente. El desempeño es envidiable, sin lugar a dudas, pero llega con un inconveniente importante: se calienta en exceso. Es de suponer que la temperatura es un contratiempo ya previsto por el fabricante, y no supondrá ningún peligro inmediato para la unidad cuando exprimamos el procesador al máximo, pero aunque no resulte alarmante sí deja una sensación de intranquilidad. La parte donde reside precisamente el potente Core i7 emite bastante calor hacia la carcasa trasera, algo lógico en un formato tan compacto en el que hay que sacrificar ventiladores potentes por una solución más estilizada y silenciosa. En la operación día a día Helix es un soplo de aire fresco comparado con las típicas tablets y convertibles Windows 8, y no suda con ninguna tarea, ni multimedia ni de trabajo, pero, ¿cómo se compara en condiciones normales con otras máquinas?

Photoshop

He hecho una comparativa (quizás injusta) directa entre Helix y mi máquina principal de trabajo, un equipo de sobremesa con una CPU AMD FX-8120 (125W TDP) 8-core @ 3.1-4GHz, 8GB DDR3 1600MHz, Unidad SSD SanDisk Extreme 120GB S-ATAIII (6Gbps), GPU ATi Radeon HD7770, y el portento de Lenovo no ha quedado en mal lugar precisamente. En las pruebas con Photoshop ambos equipos empataron en la ejecución del programa, con 8 segundos en frío, y una media de 5 segundos de carga completa en sucesivas ejecuciones de la aplicación.

No obstante es en funcionamiento cuando se aprecia la mayor diferencia; aplicando el mismo efecto de desenfoque de lente a la misma imagen 3,5MB de peso y 4592×2056 pixeles de resolución a 350ppp, el convertible fue hasta 8 segundos más rápido que el equipo de sobremesa, lo que aún contando con las diferencias de un sistema casi recién instalado y un Windows 8.1 (en el PC de sobremesa) bastante rodado resulta cuanto menos impresionante. Este mismo patrón se repite en la aplicación de la mayoría de filtros, consiguiendo la misma marca en algunos.

Futuremark PCMark 8

El benchmark más socorrido en la medición del rendimiento de un ordenador personal viene de la mano de la veterana Futuremark, creadores del también estándar benchmark de rendimiento gráfico 3DMark. Aquí la diferencia es evidente a favor del equipo de sobremesa, porque sin las restricciones de potencia del procesador U del Helix y con la presencia de una tarjeta gráfica dedicada puede darlo todo en los benchmarks sintéticos. La diferencia también se debe a que el equipo de referencia está actualizado a Windows 8.1, mientras que nuestro Lenovo Helix incluía Windows 8. La nueva versión está más optimizada, y por lo tanto se espera que influya positivamente (aunque no mucho) en los resultados de este tipo de tests controlados.

Cabe destacar que la nota conseguida con Lenovo ThinkPad Helix es la de un equipo de stock, sin ningún ajuste en las frecuencias de procesador ni memorias y sin ningún tipo de alteración en la carga habitual de Windows, mientras que la mayoría de los benchmarks mostrados en la página de Futuremark (y enviadas por los usuarios) corresponden a equipos que han sido ligeramente manipulados para dar la máxima puntuación posible. Esto se consigue mediante overclocking y ajustes en el sistema. Para ser lo más realistas posibles este benchmark se pasó en condiciones de uso normales.

Aún con esto en mente, Lenovo ThinkPad Helix se mantiene estóico en comparación con otros equipos de la categoría, con tan solo un par de cientos de puntos de difernecias con máquinas “tuneadas”, demostrando que es un cacharro con potencial. Por el momento, no existe una nueva versión con procesadores Core de 4ª generación, aunque este Ivy Bridge es sin duda una CPU muy potente de cara al uso. Concretamente, estos equipos montan procesadores con vPro, una tecnología propietaria de Intel que añade una “capa de seguridad” basada en hardware para proteger el equipo de amenazas, incluyendo tecnología de virtualización por hardware para sistemas operativos (que nos ayuda a crear un bonito sandbox libre de amenazas para el S.O. matriz)

Lenovo Thinkpad Helix - junto Surface RT

Batería

Este convertible se comercializa en forma de tablet, con una batería integrada de 3 celdas y 42Whr, que según la compañía proporciona hasta 6 horas de autonomía. Junto a la tablet se incluye un dockstation con teclado y trackpad, que a su vez integra una batería no intercambiable de 4 celdas y 28Whr, que en conjunto con la que incorpora la tablet debería aumentar la autonomía hasta 10 horas.

Las medidas que utilizan los fabricantes para conseguir los tiempos de uso medio de sus productos se toman en condiciones muy controladas, con una serie de ajustes como el brillo, la conectividad inalámbrica o el uso de aplicaciones siempre en un modo concreto. Estas circunstancias no son realistas de cara al uso doméstico o profesional del equipo, pero sirven de guía para conocer hasta donde puedes exprimirlo. Durante nuestras pruebas con Lenovo Helix intentamos hacer un uso “normal” de la unidad, alternando entre la navegación web, el trabajo con aplicaciones de edición de imagen, el disfrute de contenido multimedia y la ofimática, consiguiendo no 10 horas, pero sí más de 8 horas de uso (sin tener en cuenta los periodos de hibernación, en los que el consumo es mínimo y puede mantenerse, literalmente, durante días) Esta marca puede parecer muy baja si pensamos en otras tablets, pero hay que tomar en consideración que esta integra un procesador de alto rendimiento como el que podemos encontrar en otros Ultrabooks. En este sentido, sí se nota la ausencia de uno de los nuevos Core i7 Haswell, plataforma que centra su evolución en la eficiencia energética en lugar del aumento bruto de potencia.

Configuraciones y conclusión

Especificaciones
  • CPU: Intel Core i5-3427U Intel Core i7-3667U | Gráficos Intel HD4000
  • RAM: 4/8GB DDR3L
  • Almacenamiento: 128/180/256GB SSD mSATA(6Gbps)
  • Pantalla: 11,6″ FullHD 1920x1080p Panel IPS
  • Cámaras: Principal 5MP con Autofoco y Flash 1080p. Frontal 2MP 720p
  • Conectividad inalámbrica: Wi-Fi 802.11n dual-band Intel Centrino Bluetooth 4.0 NFC GPS Banda ancha móvil HSPA+
  • Puertos:
    • Tablet:
    • 1x MiniDisplayPort
    • 1x USB 2.0
    • 1x Ranura Tarjeta SIM
    • 1x Jack estéreo multi (Entrada/Salida)
    • Dockstation
    • 1x MiniDisplayPort (Replicado)
    • 2x USB 3.0
    • Kensington Lock
  • Batería: Tablet: 42Whr, Dockstation: 28Whr
  • Dimensiones y peso:
    • Tablet
    • 296.1×187.3×11.6 milímetros – 835 gramos
    • Dock
    • 296.1×187.3×20.4 milímetros – 1.7Kg
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Lenovo ThinkPad Helix se comercializa con varias configuraciones que varían entre sí por el modelo de procesador, la capacidad de almacenamiento y la memoria RAM. Nuestra unidad, con Core i7, 256GB de almacenamiento y 8GB de RAM DDR3L es si no la más cara, una de las configuraciones más caras de este modelo, superando ampliamente los 2.000€ de precio al público, algo que no todo el mundo puede permitirse.

Es en este punto en el que radica nuestra mayor reticencia ante este increible híbrido. La configuración más económica puede adquirirse a partir de 1.500€ aproximadamente, con un procesador Core i5 y 2GB de memoria RAM, escalando desde ese punto en función de los componentes. Con un precio tan alto es evidente que el público objetivo de Lenovo es muy concreto: usuarios profesionales o “Prosumidores” que buscan la máquina más avanzada dentro de unos parámetros muy definidos. Como máquina de trabajo para este tipo de consumidor Lenovo ThinkPad Helix es una de las mejores opciones, aunque para el público general se queda algo lejos con respecto a otras opciones más extendidas, como Microsoft Surface Pro 2, Dell Venue 11 Pro, HP Spectre 13, o dentro de la misma casa, Lenovo Yoga Pro 2, que llega pegando muy fuerte.

¿Es el equipo adecuado para tí? Si buscas solo una herramienta sencilla de trabajo y una máquina total para entretenimiento, no. Sin embargo si necesitas un equipo todoterreno con el que desempeñar tu labor, Lenovo ThinkPad Helix es, con sus ventajas e inconvenientes, uno de los convertibles más interesantes del mercado dentro de su categoría específica.

Lenovo ThinkPad Helix

Lenovo ThinkPad Helix
7.5

Puntuación total

8/10

    Lo mejor

    • Gran rendimiento
    • Panel FullHD de gran calidad
    • Excelente trackpad

    Lo peor

    • Drivers Wacom inestables
    • Precio excesivo
    • Se calienta facilmente

    Acerca de Luis Coves

    Designer.Gamer. Geek. Lazy. Home chef. Xboxliver. Dirijo Hercios.es y cuando me acuerdo escribo sobre tecnología y Gaming.