Razer Deathstalker: teclado gaming con retroiluminación

¿Qué es un gran teclado? La respuesta, aunque nos sorprenda, no es siempre la misma. Existen distintos tipos de teclado, que se adaptan a muchos perfiles de usuario diferentes, desde los que benefician el diseño por encima de la funcionalidad, aquellos que buscan un teclado moderno y con activación muy suave para escribir a la máxima velocidad, hasta los más gamers de la casa, que quieren el máximo rendimiento de cada tecla. En Razer se han vuelto especialistas en este último grupo de consumidores, y desde hace tiempo trabajan con un catálogo muy interesante de periféricos dedicados principalmente a los videojuegos.

Razer Deathstalker 3

Cuando Razer nos cedió uno de sus teclados Deathstalker para que trasteásemos una temporada no me esperaba que al final del periodo de prueba me iba a quedar con las ganas de seguir usándolo durante más tiempo. Lo cierto es que aunque a primera vista no parece que destaque más que por sus teclas retroiluminadas, el teclado para gaming de Razer guarda unas cuantas sorpresas, tanto a nivel de diseño como de funcionamiento.

Diseño

Con un aspecto bastante sobrio y un corte elegante y sencillo, algo poco habitual en productos de esta categoría, Deathstalker no es en absoluto llamativo (en el mal sentido de la expresión) y podría sentarse sin ningún problema en cualquier escritorio, tanto de ámbito doméstico como profesional. Un corte angulado con un reposamuñecas integrado enmarcan un teclado con teclas individuales tipo “pastilla” que se elevan muy poco (2mm) del perfil del producto, y que no incluyen ningún tipo de curvatura, típica en teclados gaming (que por otra parte suelen ser incluir activadores mecánicos) Una serie de indicadores en la parte superior derecha de la unidad nos ofrece toda la información pertinente al funcionamiento del teclado, desde los típicos LED de Bloqueo de mayúsulas y teclado numérico hasta las funciones específicas de este modelo de Razer, que evidentemente incluye características especialmente diseñadas para nuestras sesiones de gaming, que como veremos más adelante serán su gran baza ante otros productos de precio similar.

Razer Deathstalker retroiluminacion

La iluminacíon es uno de los puntos destacables de este teclado; con el color verde marca de la casa, la iluminación trasera nos llega a través del teclado gracias a los indicadores translúcidos de cada tecla individual, en lugar de fugarse alrededor de las mismas, ofreciendo una sensación de calidad como si cada tecla tuviese un símbolo autoiluminado en vez de llevar un pequeño LED en cada activador, haciendo más interesante el aspecto del teclado en condiciones de luz baja. Los LED utilizados para la retroiluminación son realmente brillantes a su máxima potencia, y pueden resultar molestos especialmente cuando lo utilizamos a oscuras, pero por suerte Razer ha pensado en esto y ha incluido un control de luminosidad ajustable, a través de las teclas de función del propio teclado y también desde el software Razer Synapse, disponible desde la página web del fabricante, y de uso obligatorio si queremos aprovechar todas las cualidades del producto. Con un ajuste entre el 10 y el 30%, podemos distinguir perfectamente las teclas en cualquier entorno sin que el brillo pueda estorbarnos cuando estamos a oscuras. En lo negativo, cabe destacar que no es posible cambiar el color de los LEDs, o como en otros modelos similares, disfrutar de una iluminación diferente para las teclas dedicadas al gaming, como W,S,A,D, las flechas de dirección, o incluso las teclas numerales. Además, lamentablemente cuando desactivamos completamente la luz trasera las teclas son virtualmente imposibles de distinguir, llegando a ser difícil incluso a plena luz.

Funciones

Hasta el momento hemos visto un teclado bastante sencillito, con un diseño clásico y una distribución al uso, pero donde destaca Razer Deathstalker es en sus funcionalidades y características de uso. El teclado no incluye teclas dedicadas para las funciones extra, de modo que recurre al típico botón Fn (Función) para darle una segunda tarea a la fila de teclas F1-F12, incluyendo controles para administrar el volumen del audio, la reproducción multimedia, el brillo de la retroiluminación de la propia unidad, y modos Gaming y Macro. Aunque el producto llega sin ningún tipo de software incluido (ni en disco óptico ni en unidad flash) las instrucciones nos instan a descargar el programa Razer Synapse 2.0, una suite que incluye controladores especiales así como un panel de control con el que podremos acceder a todas las características del teclado.

Desde Synapse, que una vez instalado y después de reconocer y configurar inicialmente el dispositivo se queda residente en nuestra barra de tareas, podremos controlar muchos aspectos distintos de Deathstalker, desde lo más básico como la iluminación trasera que podremos ajustar en brillo e incluso poner en modo “palpitante” (que no recomiendo en absoluto) hasta el modo en el que se comportan las pulsaciones de teclas. Una de las características más interesantes de este y otros teclados de la misma categoría es la posibildad de crear “Macros”, o lo que es lo mismo, secuencias o combinaciones de teclas que podremos ejecutar con una simple pulsación, haciendo que algunos movimientos en determinados juegos, como MMORPG, MOBA, o RTS, que a menudo requieren la pulsación de varias teclas al mismo tiempo o propician el uso de “combos”, se conviertan en nuestro particular laboratorio de experimentación. Con las Macros, por ejemplo, podemos ejecutar rápidamente el lanzamiento consecutivo de varios ataques o habilidades en juegos como Guild Wars 2 o el mismísimo World of Warcraft de modo que podemos automatizar nuestras batallas y crear distintas estrategias que se pueden llevar a cabo pulsando una sola tecla (o combinación a nuestra elección)

Razer Synapse 2.0 Macros detalle

Las Macros se pueden grabar desde la interfaz del programa, utilizando los menús disponibles para ajustar detalles como el retraso de cada acción, pero también pueden ser grabadas directamente a través del teclado (siempre que dispongamos de Synapse) mediante el botón Macro destinado para tal fin. De esta manera podremos tener un control más directo sobre las acciones, que siempre podremos refinar a través del software de Razer. Mediante diferentes perfiles se nos da la posibilidad de cambiar rápidamente la configuración del teclado en función del juego (o aplicación) que vayamos a utilizar, permitiéndonos cambiar de una serie de Macros a otra sin tener que reescribir manualmente cada una de ellas, y siempre tengamos disponible las más adecuadas en cada sesión. Con cada perfil podemos también seleccionar el nivel de brillo de la retroiluminación y el comportamiento del Modo Gaming. Este modo, personalizable, tiene dos funciones de gran importancia para cualquier jugador: puede desactivar teclas y combinaciones críticas que podrían estropear nuestra sesión de juego, como la tecla Windows, Alt+Tab, o Alt+F4, consiguiendo que los odiosos toques accidentales no nos devuelvan a la interfaz del sistema operativo o cierren involuntariamente la aplicación. La otra funcionalidad exclusiva de este Modo Gaming es el NKRO, que permite la pulsación de más teclas simultáneamente sin que se bloquee el teclado, mejorando por lo tanto su respuesta en cualquier situación.

Uso y rendimiento

El rendimiento en el uso del Razer Deathstalker es una de las sorpresas más agradables que me he llevado con este teclado; Un índice de refresco de 1000Hz (Ultrapolling) permite que el controlador reporte más veces por ciclo los datos que el teclado envía a través del cable USB, lo que asegura un tiempo de respuesta mínimo garantizando “cero Input Lag” en un entorno tan exigente como el gaming. La respuesta de las teclas, a pesar de tratarse de un teclado de membrana es excelente, con una activación suave, silenciosa y precisa sin la necesidad de presionar en exceso, permitiendo asímismo alcanzar un ritmo consistente al teclear.

El sistema de antighosting y el rollover de 10 teclas que integra este teclado son el aspecto más destacado de su “Modo Gaming”. Con el primero nos aseguramos que la mayoría de combinaciones multi-tecla son posibles, sin que el teclado deje de reconocer alguna pulsación por las limitaciones de la tecnología, y por lo tanto mejorando la respuesta en juegos de tipo estrategia, que a menudo requieren la pulsación de distintas combinaciones para seleccionar unidades, ejecutar órdenes o llevar a cabo formaciones. El NKRO, por su parte, es una tecnología empleada en la mayoría de teclados (mecánicos) de altas prestaciones, con la que el hardware es capaz de escanear independientemente la presión de cada tecla, sin importar que otras hayan sido, o se mantengan pulsadas al mismo tiempo. Con el 10-Key Rollover de Deathstalker podemos estar seguros de que el teclado no se saturará fácilmente (emitiendo el característico pitido que cualquier usuario de ordenadores de sobremesa ha escuchado alguna vez en su vida) y registrará todas y cada una de las teclas presionadas.

Razer Deathstalker Indicadores

Las teclas de tipo “pastilla” tienen un espaciado amplio que en principio favorece la precisión, aunque tengo que decir que no soy el mayor fan de este tipo de teclas, que personalmente me resultan más incómodas por la separación. Las pastillas son completamente planas, y carecen de ningún tipo de concavidad o relieve que facilite el posicionamiento de las manos sin llevar la vista al teclado, lo que al principio puede descolocar, especialmente si no estamos acostumbrados a este tipo de distribución poco característica de los periféricos orientados al gaming, donde priman los teclados mecánicos con activadores Cherry.

Otro punto a destacar de esta unidad es el reposamuñecas integrado, que cumple su función, si bien al ser totalmente recto puede resultar difícil adaptarse a su uso. En cualquier caso, la comodidad es óptima una vez nos hemos acostumbrado a las peculiaridades de este, por otro lado, excelente teclado programable.

Conclusiones

Este no es el teclado más económico del mercado, con un precio recomendado de 79,99€ desde la tienda online oficial de Razer, aunque dentro del abanico de teclados orientados a los videojuegos sí resulta un modelo bastante barato en comparación con las grandes bestias mecánicas del sector, como el mismo Blackwidow de la propia Razer, que con sus nuevos activadores mecánicos propietarios es uno de los teclados más novedosos e interesantes de su categoría. Con un gran elenco de funciones, Deathstalker es un buen producto, aunque tiene carencias de las que tampoco podemos olvidarnos.

Por una parte, debo recalcar la imposibilidad de manipular la iluminación trasera del teclado más allá del nivel de brillo del mismo, no pudiendo cambiar el color general (verde Razer) o destacar más las teclas más utilizadas en juegos, como las habituales para movimiento (W,S,A,D) la barra superior de números, o la barra espaciadora. Nimio detalle, por supuesto, si lo comparamos con la que resulta quizás la mayor carencia de esta unidad, y es que a pesar de distribuirlo en nuestro país de manera oficial, Razer ha olvidado crear una configuración española de este teclado, quedándonos únicamente con la opción de adquirir el modelo con distribución americana o británica, sin Ñ y con cambios sutiles en la posición de la mayoría de símbolos. Por otra parte, aunque personalmente me ha gustado el diseño sencillo de Deathstalker, encuentro que no ha sido un acierto el patrón hexagonal con acabado glossy que Razer ha creado para el reposamuñecas, porque es un imán para cualquier huella o mota de polvo que quiera hacernos la puñeta. Ese detalle, junto al hecho de que no se pueda desacoplar del cuerpo principal de la unidad constituyen quizás los dos únicos puntos flacos del diseño de este teclado. Para terminar esta subjetiva lista de “mejorables”, tengo que advertir: si vuestro escritorio es amplio, o la CPU está más separada del teclado de lo que resulta habitual, tened cuidado, proque para estupor de todos, el cable USB es bastante corto y podríais llevaros una sorpresa desagradable.

No obstante hay que elogiar al equipo de Razer por haber creado un teclado de membrana tan interesante para el mercado gamer, y también por un diseño clásico y elegante, a la par de funcional gracias a unas teclas que se pueden desmontar individualmente para tareas de mantenimiento. La cantidad de funciones adicionales que nos ofrece el software Razer Synapse 2.0 también es destacable, con muchas combinaciones de macros y teclas totalmente personalizables, y la posiblidad de grabar Macros, así como el Modo Gaming son probablemente los puntos más fuertes de un teclado que es tan sólido como parece.

Razer Deathstalker

0
Razer Deathstalker
85

Puntuación final

9/10

    Lo mejor

    • El modo Gaming con NKRO y Anti-Ghosting
    • Respuesta precisa y silenciosa
    • Precio, en comparación con prod. similares

    Lo peor

    • Sin teclas Macro dedicadas
    • ¡No tiene distribución española!
    • Cable USB muy corto

    Acerca de Luis Coves

    Designer.Gamer. Geek. Lazy. Home chef. Xboxliver. Dirijo Hercios.es y cuando me acuerdo escribo sobre tecnología y Gaming.