El nuevo iPod Nano, recuperando el formato candybar

iPod lleva tanto tiempo entre nosotros que se hace difícil imaginar el mundillo de los reproductores personales sin ellos. Pero como en todos los sectores de la industria la competencia es feroz, y los rivales del sempiterno reproductor de MP3 reconvertido en mito para los tecnófilos son cada vez más avanzados, y gozan también de simpatía por ser más asequibles que este. Apple lo sabe, y con cada nueva generación de iPod intenta inventar algo que siga enganchando a unos consumidores ávidos de nuevos dispositivos.

Este es el caso de la última versión del más pequeño de la familia de reproductores MP3 de la firma californiana, el iPod Nano, que llega con un rediseño que le devuelve el formato que tantas simpatías ha despertado entre los fans a lo largo de los años, el “Candy Bar”. iPod Nano de 7ª generación retoma la receta original de la serie y revoluciona la escena convirtiéndolo en el nuevo “Touch” de gama económica. El dispositivo cuenta con una generosa pantalla multitáctil de 2.5 pulgadas y un diseño que recuerda al inmediatamente anterior, y curiosamente, también en cierto modo a la serie de smartphones Lumia de Nokia, un paralelismo bastante peculiar y llamativo que resalta el carácter informal del nuevo Nano.

Earpods y otras novedades

El más reciente miembro de la familia iPod llega, al contrario que el resto de la gama, con una única versión que incorpora 16GB de almacenamiento flash, que se puede encontrar hasta en 8 colores distintos: Negro, Plateado, Azul, Rojo, Verde, Rosa, Amarillo y Púrpura. Como principal reclamo para el público más melómano iPod Nano llega de serie con los nuevos auriculares de altas prestaciones de Apple, los Earpod, que la compañía presentaba al mismo tiempo que esta nueva generación de PMP como una gran evolución con respecto a los Earbuddies, asegurando una mayor ergonomía y mejor propagación del sonido a través de los canales auditivos.

Como sorpresa, Apple ha dotado a la nueva máquina de un transreceptor Bluetooth 4.0, lo que permitirá por primera vez conectar el Nano a unos auriculares o altavoces inalámbricos a través del perfil stéreo AD2P, algo que sin duda agradecerán los aficionados más reticentes a los cables. Un menú basado en grandes iconos esféricos da acceso a todas las funciones típicas de estos dispositivos, incluyendo un receptor de radio FM que siempre es bien recidbido.

Pero uno de los detalles que quizás más ha llamado la atención al margen del nuevo formato ha sido la integración del software Nike Plus entre las características por defecto del nuevo iPod Nano, que ahora cuenta con podómetro y no precisa del receptor o el sensor que habitualmente se instala en las zapatillas para que el sistema creado por Nike pueda mantener un registro de nuestra actividad física. Una gran incorporación para los más deportistas, que tienen en este iPod Nano un gran compañero para sus sesiones de entrenamiento.

Nano en tamaño, macro en precio

A pesar de su compacto tamaño, iPod nano lucirá una etiqueta inédita en la serie de reproductores “miniatura” de Apple, y esto es debido evidentemente a la incorporación de una pantalla táctil de mayor tamaño al habitual, la tecnología Nike+, y los receptores inalámbricos (Bluetooth y FM) junto al nuevo conector dock “Lightning” que la firma de Cupertino ha convertido en estándar para sus dispositivos móviles, y que viene a sustituir al viejo conector dock.

iPod Nano de séptima generación se lanzaba a comienzos del mes de octubre con un precio de 169 Euros para el territorio europeo, o 149 dólares americanos en los Estados Unidos, sangrante no sólo por la diferencia a simple vista, sino porque al cambio actual, equivalen (antes de sumarle los impuestos de cada estado) a 115 Euros. El precio para nuestra región es demasiado alto para un producto de estas características, y eso puede hacer que la gente valore también opciones más económicas.

Acerca de Luis Coves

Designer.Gamer. Geek. Lazy. Home chef. Xboxliver. Dirijo Hercios.es y cuando me acuerdo escribo sobre tecnología y Gaming.