Diseñan un módulo Wi-Fi que usa hasta 1.000 veces menos energía

Aunque a todos nos gusta hablar de las velocidades de los procesadores, los Gigas y Gigas de memoria RAM que se integran en los últimos dispositivos y cuantos Terabytes llegarán a tener las próximas unidades SSD, la investigación para el futuro de la tecnología también se mueve por otros derroteros, quizás menos populares, pero igualmente importante. En este sentido, el laboratorio JPL de la NASA en Pasadena, California, tiene mucho que decir, y es que científicos de este laboratorio en colaboracion con la Universidad de California han sido capaces de diseñar un nuevo tipo de chip de conectividad inalámbrica, que no destaca por su mayor velocidad de conexión, si no por la cantidad de energía necesaria para su funcionamiento, hasta 1.000 veces por debajo de los dispositivos actuales.

De acuerdo con los múltiples tests realizados, el chip es capaz de alcanzar una velocidad de transferencia alrededor de los 330Mbps utilizando aproximadamente una milésima parte de la energía que un enlace Wi-Fi convencional. Por supuesto por el momento todo es experimental, como demuestra la distancia utilizada para alcanzar esta medida, menos de 2.5 metros (8 pies) El prototipo funciona también a mayores distancias, aunque todavía no se ha revelado cuanta eficiencia energética se pierde al aumentar el radio de acción del enlace inalámbrico.

El prototipo está diseñado pensando en su uso en dispositivos wearables, o “prendas inteligentes”, y funciona con un modelo de “absorción/reflejo” de las ondas que llegan al transreceptor inalámbrico como energía, según explican sus diseñadores:

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La información transmitida hacia y desde un dispositivo wearable está cifrado 1s y 0s, como cualquier otro dato en un ordenador. Esto tiene que representarse de algún modo en el sistema que el wearable usa para comunicarse. Cuando energía entrante es absorbida por el circuito, eso se considera “un 0”, y si el chip refleja esa energía, es “un 1”. Este simple mecanismo de interruptor usa muy poca energía y permite la rápida transferencia de datos entre un dispositivo móvil y un ordenador, smartphone, tablet o cualquier otra tecnología capaz de recibir estos datos. tweet
Uno de los obstáculos al que se ha enfrentado el equipo de científicos ha sido la presencia de interferencias en forma de ruido y “reflejos” de fondo que provocaban objetos cercanos, que pueden confundir al chip inalámbrico con una señal alterada, problema que han atajado por el momento con un pequeño chip de silicio capaz de captar y suprimir ese ruido de fondo. Sin embargo el mayor problema, que se muestra como factor clave del futuro de esta tecnología, es que el nuevo chip inalámbrico requiere que la unidad con la que intercambia información (normalmente un router inalámbrico o punto de acceso) utilice más energía eléctrica en el proceso de intercambio de información, algo que en principio no debería ser importante si hablamos de hardware doméstico, pero que se tornaría en una gran desventaja si hablamos de dos dispositivos con batería intercambiando información lejos de otras fuentes de energía, como en el escenario de wearables con conexiónWi-Fi Direct con smartphones, tablets, u otras “prendas inteligentes”. En cualquier caso, como mucha de la tecnología doméstica actual, este prototipo no se está diseñando por el momento para el uso doméstico, o siquiera para su uso en este planeta, ya que NASA planea desarrollarlo como tecnología a integrar en dispositivos conectados para sus astronautas, aunque el organismo que posee las patentes del chip yaestá negociando para comenzar a comercializar su tecnología.

Acerca de Luis Coves

Designer.Gamer. Geek. Lazy. Home chef. Xboxliver. Dirijo Hercios.es y cuando me acuerdo escribo sobre tecnología y Gaming.