Forza Horizon, reutilizando la formula mágica

La serie de juegos de conducción Forza Motorsports ha cobrado una gran importancia en el catálogo de las consolas de Microsoft, y ha llegado a disputarse el trono del mejor simulador de coches — en consolas domésticas — con el mismísimo Gran Turismo, referencia del deporte automovilístico en los videojuegos desde hace 14 años. La última iteración del título de Turn 10, sin embargo, es algo distinta a sus predecesoras, pues deja atrás ese marcado carácter de simulación en pistas cerradas para unirse al club que integran títulos como la saga Need for Speed, y que tienen lugar en carreteras abiertas, empleando un estilo de conducción más accesible y dando una mayor importancia al jugador como protagonista de un juego que por primera vez en sus ya cinco ediciones, se revoluciona alrededor de una historia, en lugar de recurrir al manido calendario de eventos que parece haber provocado una pequeña pérdida de interés en un sector de aficionados.

La fórmula maestra

Turn 10 ha optado en esta ocasión por reutilizar el sistema que pusieron de moda los Need For Speed, especialmente aquellos que surgieron a partir del interesante NFS: Underground, que por primera vez otorgaba al jugador algo más que el control del coche, ofreciendo la posibilidad de dirigirnos en un entorno abierto a donde queramos por carreteras urbanas, pasos y autopistas, todas abiertas al tráfico de vehículos “corrientes” controlados por la IA, y que conforman un gran organismo viviente con forma de ciudad, con el que debemos interactuar.

Que Forza Horizon utilice este paradigma no se queda en mera anécdota; el cambio es radical, y cambia la manera en la que el jugador debe enfrentarse al juego. ¿Qué hay de nuevo? Para empezar hay que olvidarse del viejo menú tradicional en el que podíamos acceder a eventos. Todo transcurre de un modo más fluido desde la misma carretera, en la que nos encontraremos sobre la marcha distinas pruebas, de estilos que se abren en un amplio abanico desde el rally a las carreras “punto a punto” junto con circuitos improvisados y eventos especiales realmente sorprendentes. La mayoría del tiempo, al contrario que en otras ediciones, lo pasaremos al volante u observando el mapa y trazando rutas hasta nuestro siguiente enfrentamiento.

Pero ¿Por qué Forza Horizon ha cambiado un patrón tan exitoso? Los propios desarrolladores del título han comentado en alguna ocasión que su nuevo juego está especialmente diseñado para complacer a un modelo de aficionado distinto, un estereotipo que aborrece los aburridos simuladores y prefiere soltar adrenalina conduciendo por la montaña o la costa, con escenarios más amplios y que permitan un margen de maniobra — y error — más amplio. El objetivo de la firma es, de acuerdo con Dan Greenawalt, Jefe creativo de Turn 10 Studios, dar la vuelta a la tortilla y pasar de un juego que principalmente atraía a consumidores del viejo continente, a comenzar a complacer al público americano.

Así que de algún modo, éramos una desarrolladora americana haciendo un juego muy europeo, que también atraía a los usuarios en los Estados Unidos. Forza Horizon volterará esa ecuación. tweet

Dan Greenawalt, Jefe Creativo de Turn 10 Studios

Repitiendo patrones, ¿y errores?

El cambio de estilo impacta indudablemente en la jugabilidad, y puede también repercutir negativamente en la experiencia de juego, especialmente para todos los fans que la franquicia ha adquirido hasta el momento, que se cuentan por millones. Agradar a un nuevo tipo de consumidor significa hacer cambios considerables en muchos aspectos del juego, siendo el más crítico la conducción, que si bien se ha ido “ablandando” desde el primer juego hasta la cuarta edición volviéndose un poco más accesible en cada evolución, era indiscutiblemente de estilo “simulador”.

Si Forza Horizon se ve como Need For Speed, y suena como Need for Speed, significa muy probablemente que también se asemeja a este en su jugabilidad, y así lo han confirmado sus propios desarrolladores. De serie, el juego incorpora diferentes ayudas que permiten a los jugadores menos acostumbrados a la simulación obtener una experiencia sin frustraciones, evitando en su mayoría todos los handicaps que supone una conducción más realista. Básicamente, Turn 10 Studios ha “arcadizado” Forza, y esto puede pasarles factura.

La primera demostración pública, ya disponible en Xbox Live, muestra efectivamente cómo la conducción se ha vuelto más fácil incluso con las ayudas desactivadas, y eso es algo que muchos seguidores incondicionales de la serie de juegos no perdonará fácilmente. Aunque a priori “abrir” Forza Horizon para que usuarios menos duchos en los juegos de conducción puedan usarlo puede parecer un acierto, al mismo tiempo la compañía podría estar “cerrando” su título al público más entrenado, y eso les puede pasar factura.

Si no está roto, no lo arregles

Cuando una fórmula funciona lo más razonable es mantenerla, a riesgo de quedarse quizás anticuado, pero conservando lo que marca la diferencia frente a otras franquicias. Turn 10 ha tomado una decisión arriesgada con este nuevo título dentro de la serie Forza bajo la consigna de “renovarse o morir”, y estamos deseando que llegue al mercado para saber si todas las nuevas opciones de un juego de probada calidad son capaces de contrarrestar el posible efecto negativo que este nuevo estilo puede provocar.

Acerca de Luis Coves

Designer.Gamer. Geek. Lazy. Home chef. Xboxliver. Dirijo Hercios.es y cuando me acuerdo escribo sobre tecnología y Gaming.